Responsable del 8% de emisiones de CO2 a nivel mundial, el sector del hormigón debe comenzar a buscar soluciones para minimizar el impacto que su actividad tiene en el planeta. Especialmente es relevante reducir las altas cantidades de cemento que se consumen hoy en día, pues es el proceso de molienda del clincker lo que mayor contribución tiene a la emisión de gases.
Es por esto que I2CON ha empezado a trabajar en el desarrollo de un nuevo hormigón que reduce un 30% la cantidad media de cemento, gracias a un nuevo proceso de mineralización química de CO2 en el interior de la matriz del material. Este nuevo proceso químico permite tanto alcanzar grados de hidratación de cemento mayores a los que las mejores sinergias químicas de aditivación (policarboxilato – poliaril éter), como desarrollar partículas de carbonato cálcico tamaño nano con una contribución directa a la resistencia del material.
Este desarrollo se está llevando a cabo de manera consorciada, siendo partícipes también del mismo las empresas PREHORQUI S.A, OBRAS Y SERVICIOS TEX y PROMA INGENIEROS. Además, como parte científica, junto a I2CON contribuyen la UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID y el CENTRO TECNOLÓGICO LUREDERRA.
Dicho proyecto ha sido financiado por la Agencia Estatal de Investigación en el marco de la convocatoria Proyectos en Colaboración Público – Privada 2022 (Referencia de proyecto: CPP2022–009910), con fondos provenientes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (Fondos Next Gen EU).
