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La resiliencia climática de infraestructuras, ciudades e instalaciones de suministro energético vuelve a ser un tema candente en nuestro país. Los sucesos de la semana pasada en la provincia de Valencia, así como en otras áreas de España como Albacete y diversos puntos de Andalucía, lo demuestran. Un episodio gravísimo de lluvias torrenciales, según la AEMET la peor DANA registrada en el último siglo, ha ocasionado enormes pérdidas humanas y materiales en las zonas afectadas.

Comprendiendo la Nueva Realidad Climática en España

Cada vez más, términos como resiliencia climática y adaptación de ciudades e infraestructuras al cambio climático aparecen en los medios. Pero, ¿sabemos realmente lo que significan? España, y en general el sur de Europa, enfrenta una nueva realidad climática. El mar Mediterráneo, cuna del progreso y la civilización, y fuente de prosperidad para los países que baña, es hoy la región del mundo que sufre las consecuencias del calentamiento global con mayor gravedad. Se calienta a un ritmo 25% superior al de cualquier otra región mundial.Imagen DANA Valencia

Efectos Sistémicos del Calentamiento del Mediterráneo

Este acelerado calentamiento implica una mayor exposición a efectos sistémicos como largas sequías que culminan abruptamente en episodios de lluvias extremas. Estas sequías prolongadas permiten que ramblas, barrancos y cauces se llenen de sedimentos, restos de poda y basura, recibiendo grandes trombas de agua sin preparación previa.

El Impacto del Urbanismo Descontrolado

La situación se agrava por el urbanismo descontrolado que ha caracterizado el desarrollo de gran parte del litoral mediterráneo. Según datos del MITECO, casi la mitad de la primera línea de costa mediterránea está totalmente urbanizada. Esto significa que hemos impermeabilizado con hormigón y asfalto terrenos naturalmente drenantes, impidiendo que el agua de lluvias extremas se infiltre y generando peligrosas escorrentías superficiales, como las observadas recientemente. El cóctel es peligrosísimo y, lamentablemente, ya está servido.

Estrategias para la Adaptación al Cambio Climático

Ante esta situación, es imprescindible adoptar una estrategia dual a corto y largo plazo. Debemos entender que las medidas de sostenibilidad y responsabilidad ambiental ya no son una moda, sino una necesidad imperiosa. Nuestras infraestructuras y ciudades deben ser climáticamente resilientes con urgencia.

Acciones Clave para Mejorar la Resiliencia Climática

  • Puentes diseñados para resistir grandes caudales de agua.
  • Pavimentos filtrantes que restablezcan la capacidad natural de infiltración del terreno.
  • Depósitos de reutilización de agua de lluvia para minimizar el impacto de las sequías extremas.
  • Estructuras preparadas para colapsar de forma segura, minimizando riesgos.
  • Uso de materiales avanzados, como el hormigón multifuncional, que además de su función estructural aporten servicios adicionales a la sociedad.

Obstáculos en la Implementación de Soluciones Innovadoras

Aunque todo lo anterior es técnicamente posible, actualmente está frenado por contradicciones normativas, decisiones basadas únicamente en el principio coste-beneficio y políticas donde la realidad climática aún se debate bajo criterios ideológicos.

Conclusión: Hacia un Sector AEC Innovador y Sostenible

Es crucial que este tipo de sistemas comience a demandarse con premura. Dejar atrás las prácticas y procesos de construcción obsoletos debe ser una prioridad para el sector AEC (Arquitectura, Ingeniería y Construcción). La adopción de prácticas sostenibles mediante procesos y materiales innovadores es el único camino para adaptar nuestro entorno a la nueva realidad climática.

O nos adaptamos de manera planificada y estratégica, o el cambio climático nos obligará a adaptarnos por la fuerza.