Skip to main content

En el contexto actual de transición ecológica y transformación digital, el sector de la construcción y la ingeniería civil se enfrenta al reto de mejorar sus procesos, reducir impactos y aumentar su eficiencia. En ese camino, el modelado de información de construcción (BIM, por sus siglas en inglés) se ha consolidado como una herramienta clave. Pero su verdadero valor no reside únicamente en su capacidad para generar modelos tridimensionales, sino en su potencial como base técnica para integrar sostenibilidad, innovación material y análisis estructural avanzado en todo el ciclo de vida del activo construido. En este artículo exploramos el papel del BIM en proyectos para ingeniería y construcción:

BIM como infraestructura de datos para la sostenibilidad

Para que una estrategia de sostenibilidad sea eficaz, necesita estar sustentada por datos precisos, actualizables y trazables. En este sentido, el entorno BIM permite centralizar toda la información relevante de un proyecto: geometría, materiales, cantidades, propiedades térmicas y mecánicas, así como datos de mantenimiento y operación.

La posibilidad de integrar estos modelos con herramientas especializadas en análisis de ciclo de vida (ACV), simulación energética o evaluación de impacto ambiental convierte a BIM en una plataforma de trabajo fundamental para cualquier equipo técnico que busque justificar y optimizar sus decisiones desde una perspectiva medioambiental.

Un ejemplo reciente ha sido el trabajo desarrollado en el municipio de Paterna, donde se llevó a cabo el modelado BIM de siete edificios públicos, a partir de escaneos láser y vuelos fotogramétricos. Este proyecto, ejecutado mediante licitación pública, no solo permitió generar modelos precisos para uso documental, sino que proporcionó una base geométrica y técnica adecuada para futuras actuaciones en eficiencia energética, mantenimiento predictivo o rehabilitación sostenible. El uso de nubes de puntos como punto de partida garantizó una fidelidad geométrica total, indispensable para una estrategia digital seria en patrimonio público.

Este tipo de proyectos evidencian que, incluso en contextos municipales, BIM puede escalarse y orientarse a resultados reales cuando existe una visión alineada entre digitalización y sostenibilidad.

Integración de materiales innovadores desde el modelo

La incorporación de materiales como hormigones fotocatalíticos, hormigón de ultra alto rendimiento (UHPC) o soluciones recicladas exige una validación técnica rigurosa desde fases tempranas del proyecto. BIM permite modelar estos elementos con sus propiedades reales, evaluar su impacto estructural y ambiental, y analizar su comportamiento en el conjunto del sistema constructivo.

El entorno BIM actúa como un espacio de simulación virtual, que permite ensayar soluciones innovadoras antes de su ejecución, reduciendo riesgos y mejorando la toma de decisiones.

Cálculo estructural avanzado interoperando con BIM en proyectos de ingeniería y construcción

Los modelos BIM bien estructurados se pueden vincular con software de análisis estructural para ejecutar simulaciones complejas sin duplicar procesos. Esta interoperabilidad permite realizar cálculos no lineales, dinámicos o sísmicos con alta precisión, y mejora la coherencia entre arquitectura, ingeniería y construcción.

Esta conexión directa reduce errores, acelera los ciclos de validación y eleva el rigor técnico de los proyectos desde el inicio.

Soporte a decisiones ESG desde el entorno BIM

El modelo BIM documenta cada decisión tomada en el proyecto y permite simular escenarios alternativos medibles, lo que lo convierte en una herramienta clave para cumplir con criterios ESG. Esta capacidad de trazabilidad es especialmente útil en contextos de financiación verde, certificaciones ambientales y licitaciones públicas con requisitos sostenibles.

BIM para proyectos

Modelo BIM piscina Paterna. Fuente: Elaboración propia.

BIM para proyectos en ingeniería y construcción: caso real de Paterna.

El uso de BIM en sostenibilidad en la construcción representa un cambio estructural en la forma de diseñar, construir y gestionar activos. No se trata únicamente de mejorar la representación gráfica o la coordinación, sino de contar con una infraestructura digital sólida sobre la que sustentar decisiones técnicas, económicas y ambientales.

En este sentido, nuestra experiencia reciente en el municipio de Paterna ha sido ejemplar: a través de una licitación pública, desarrollamos el modelado BIM completo de siete edificios clave del patrimonio municipal, empleando nubes de puntos obtenidas mediante escáner láser y vuelos fotogramétricos con dron. Este trabajo ha dotado a la administración local de un entorno digital preciso y operativo, que no solo servirá para documentar el estado actual de los activos, sino también para futuros análisis energéticos, simulaciones estructurales, planificación de mantenimiento y estrategias de sostenibilidad urbana.

El proyecto de Paterna demuestra que la metodología BIM puede implementarse con éxito incluso en contextos administrativos complejos, generando un retorno inmediato en términos de control, trazabilidad y capacidad de anticipación técnica.

En definitiva, BIM es mucho más que una metodología de diseño: es una plataforma de inteligencia aplicada a la ingeniería y la gestión del entorno construido. Y cuanto antes se incorpore con una visión estratégica, mayor será su impacto positivo en los resultados de cualquier organización.